Sweat
- Adrian Alberto Quiros Sauceda
- Aug 14, 2021
- 2 min read

Sabes que eres viejo cuando lees la sinopsis de una película sobre una influencer y rechinas los dientes. ¿Influencer? ¿Qué hacen o qué? ¿Les pagan por usar MySpace? Luego ves la cinta y te das cuenta que los influencers son personas con vidas tan complejas y oscuras que ameritan un tenso drama europeo y ya no vuelves a ver la pantalla de inicio de tu celular igual.
‘Sweat’ (2020) es una cinta sueca dirigida por Magnus von Horn (‘The Here after’) y que muestra la vida de Sylwia Zajac, una entrenadora fitness e influencer de redes sociales que vive sus días a través de sus redes sociales mostrando la fachada de una mujer sana, positiva y hermosa mostrando su estilo de vida a través de sus redes sociales, pero debido a la enorme soledad de su vida, va perdiendo el equilibrio entre su vida privada y su persona en redes.
La cinta nos muestra una visión solitaria acerca las demandas físicas y emocionales de ser una influencer. Al mismo tiempo se empeña en presentarnos a Sylwia como una celebridad dentro y fuera de los dispositivos (tiene un manager y es constantemente reconocida en las calles por sus fans). Sin embargo, también nos muestra el efecto de las redes de mostrar momentos genuinos y vulnerables de nosotros. El conflicto principal es cuando estas dos visiones entran en conflicto y la soledad de Sylwia comienza a permear sobre la fachada de influencer.

Lentamente (porque cine Europeo) vemos a la protagonista navegar la soledad de su vida y desenvolvemos su personalidad. Conocemos a su madre emocionalmente distante, presenciamos su inhabilidad de crear conexiones con otros y descubrimos a un fanático acosador que la espera en las noches afuera de su casa.
La cinta fluye sin problemas gracias a la habilidad de la actriz (Magdalena Kolesnik) de generar empatía y carisma en cada escena. Sabemos que sufre internamente, y sentimos su dolor como si fuéramos simps de su Instagram.

A pesar del pesimismo con que muestra el mundo de las redes (en Europa, porque dudo que esta cinta haga llorar a Luisito Comunica), el mensaje final de la película acepta en cierta medida el poder que tienen las redes sociales y las acciones de los influencers en nosotros. A pesar de que podemos exigir mucho de nuestros ídolos, es bueno recordar que al final del día todos somos influencers de nuestras propias vidas, buscando superar adversidades y encontrar compañía en nosotros mismos y en nuestras habilidades, aun cuando esas consistan en obtener Likes y patrocinar comida rápida.


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